Frankenstein ha pasado a la historia como sinónimo de terror y maldad. Quizá por eso despierta nuestros miedos más íntimos y nos causa repulsión. Hoy día, en plena época de descubrimientos científicos y avances en el campo de la biología, esta novela resulta más actual y horrorosa que nunca, porque a lo mejor todo podría suceder así.