Había una vez un gorrión que solo se alimentaba de los trocitos que caían del desayuno, de las migajas que se perdían en la panadería y de los arroces pisados a las puertas del ayuntamiento. Hasta que un día se cansó de ser vegetariano y decidió cambiar su menú. Este libro cuenta la divertida historia de este pajarito y lo que se decidió comer.